El café cold brew es una alternativa suave y de baja acidez al café tradicional de preparación en caliente, que se elabora macerando café molido grueso en agua fría durante un período prolongado. Este proceso de extracción lenta realza el dulzor natural de los granos y reduce el amargor, lo que da como resultado una bebida intensa y refrescante.
Preparar café cold brew en casa requiere un esfuerzo mínimo, pero conviene emplear la técnica correcta. Elegir la proporción correcta de café y agua, dejarlo en infusión el tiempo adecuado y emplear un método de filtración apropiado son factores que contribuyen a obtener un producto final bien equilibrado. En esta guía, aprenderás a preparar un café cold brew suave y sabroso, a conservarlo correctamente y a ajustar la intensidad según tus preferencias.
Cómo preparar café cold brew (pasos rápidos)
- Muele el café en grano grueso
Utiliza un molido grueso para evitar el amargor y los sedimentos. - Mezcla café y agua
Combina el café y el agua fría o a temperatura ambiente (aproximadamente 1 taza de café a 4 tazas de agua). - Dejar reposar
Tápalo y déjalo en infusión entre 12 y 24 horas en el frigorífico o a temperatura ambiente. - Colar
Filtra el café a través de un colador de malla fina o un filtro de papel. - Servir o almacenar
Sirve con hielo o diluye al gusto y conserva en el frigorífico hasta una semana.
Lo que necesitarás:
- Agua filtrada
- Café molido grueso (piensa en la consistencia de la tierra para macetas, o un poco más grueso que el café molido para la cafetera de émbolo)
- Una jarra grande de tu elección, en función de la cantidad que quieras preparar de una vez (o emplea una cafetera de café cold brew).
- Un colador fino o una tela para colar; si quieres, también sirve un filtro de café de papel
- Báscula de cocina o medida en cucharadas
Cómo hacer café cold brew: paso a paso
Paso 1: Pesa tus ingredientes

Pesa los granos en función de la cantidad de café que vayas a preparar.
- La proporción tradicional para el café cold brew es de 1:8. En otras palabras, por cada gramo de café, añade 8 gramos de agua.
- Si aún no lo has hecho, muele los granos hasta obtener una consistencia gruesa.
- Si empleas café ya molido, puedes seguir pesando la misma proporción de café molido y agua.

Paso 2: Vierte el café molido en el recipiente

Echa este café molido en un recipiente de tu elección. Entre las opciones más habituales se encuentran la cafetera de émbolo, el tarro de cristal o una jarra grande.
Paso 3: Añade agua

- Vierte la cantidad adecuada de agua filtrada directamente en el mismo recipiente.
- Puedes pesar previamente el agua en un recipiente aparte o bien colocar el recipiente en la báscula y tararlo antes de añadir el agua para pesar la cantidad correcta.
Paso 4: Mezcla todo, tápalo y mételo en la nevera

- Remueve el café y el agua para asegurarte de que todo quede bien mezclado.
- A continuación, tapa la parte superior sin apretar, como prefieras, y mete el recipiente en la nevera durante 14 horas.
Paso 5: Filtra el café molido
- Pasadas 14 horas, cuela los posos del café recién hecho con un colador de malla o una gasa.
- Para obtener un sabor aún más suave y sin ningún resto de posos, puedes filtrar el café molido con un filtro de papel.
Paso 6: Diluye el concentrado de café

Ahora tienes un concentrado de café fuerte.
Para diluirlo, puedes mezclar el concentrado con el doble de agua (proporción 1:2) o con la misma cantidad de agua (proporción 1:1), según tus preferencias.
¿Cómo funciona el café cold brew?

El agua caliente extrae el café muy rápidamente, liberando una gran variedad de compuestos a la vez, incluidos algunos sabores amargos y ácidos. Esta rápida extracción es la razón por la que la mayoría de los métodos de preparación en caliente se completan en menos de 15 minutos, incluso cuando se preparan grandes cantidades.
El agua fría ralentiza drásticamente la extracción, lo que modifica el resultado final en la taza. A lo largo de muchas horas, la infusión en frío extrae poco a poco los compuestos más dulces y suaves, junto con sutiles notas florales o afrutadas en algunos cafés, mientras deja atrás los ácidos más fuertes.
El resultado es un café más suave y con menos acidez, de cuerpo ligero y aterciopelado, cuyo sabor resulta especialmente limpio cuando se prepara con agua filtrada. Esta extracción selectiva es lo que confiere al café cold brew su característico perfil de sabor.
El café cold brew no debe recalentarse, puesto que al aplicarle calor se anulan los efectos de la extracción en frío. El calentamiento descompone los compuestos que se desarrollaron lentamente con el tiempo, alterando la química del café y haciendo que tenga un sabor amargo y desequilibrado.
Cómo aprovechar al máximo tu cold brew
- Guarda bien el café cold brew: para evitar que se enmohezca, guarda el concentrado de café cold brew en la nevera. Con agua, durará cuatro días. El concentrado solo se conservará en perfectas condiciones hasta dos semanas en la nevera.
- Usa agua filtrada: el agua filtrada contiene minerales más adecuados para el café y, además, elimina algunas de las sustancias químicas que afectan negativamente a su sabor, como el cloro y el carbonato cálcico. Recuerda que el café está compuesto en un 98 % por agua, por lo que es tan importante disponer de agua de calidad como de café de calidad.
- Utiliza filtros de papel: aunque un colador de malla o una gasa filtrarán correctamente tu café frío, un filtro de papel garantizará que se eliminen del café todos los posos. Esto evitará que el café se siga extrayendo y adquiera un sabor agrio.
- Puedes usar granos de café viejos: a diferencia de la preparación de café caliente, el café de infusión en frío se puede preparar incluso con granos que tengan más de un mes. Esto se debe a que la mayor solubilidad durante la preparación en frío permite extraer aún más aromas de los que el café caliente no puede extraer en su menor tiempo de preparación. No obstante, evita emplear cualquier grano que pueda tener moho.
Recetas sencillas de café frío que encantan a todo el mundo
Receta sencilla de café cold brew
Lo que necesitarás:
- 197 gramos de café molido grueso de tu elección
- Agua filtrada
- Opcional: leche y azúcar
Y aquí tienes cómo prepararlo:
- Paso 1: Mide 1572 ml de agua filtrada (unas 53 oz) y viértela en un frasco con capacidad suficiente.
- Paso 2: Añade café molido a esta jarra y remuévelo.
- Paso 3: Cierra el frasco con su tapa y refrigera durante al menos 14 horas.
- Paso 4: Pasadas 14 horas, remueve el café de nuevo y, a continuación, filtra el concentrado resultante con una gasa, un colador o un filtro de papel.
- Paso 5: En un vaso con hielo, mezcla a partes iguales el concentrado y el agua. Endulza con crema y azúcar a tu gusto.
Tónica de cold brew
Lo que necesitarás:
- 150 ml de agua tónica
- 60 ml de concentrado de cold brew
- Rodaja de naranja o limón
Y así es como se prepara una tónica de café cold brew:
- Paso 1: Llena un vaso bajo con hielo.
- Paso 2: Añade 150 ml de agua tónica al vaso.
- Paso 3: Vierte 60 ml de concentrado de cold brew sobre el hielo y el agua tónica.
- Paso 4: Da unos golpecitos suaves al hielo con una cuchara para mezclar el concentrado y el agua tónica. Si lo remueves con la cuchara completamente sumergida, la bebida se derramará.
- Paso 5: Adorna el cold brew con tónica con una rodaja de limón o naranja.
Limonada de cold brew
Lo que necesitarás:
- 6 oz de agua
- 1,5 oz de almíbar simple
- Concentrado de cold brew
- 1 limón
Y aquí te explicamos cómo hacer limonada de cold brew:
- Paso 1: Exprime 1 limón en un vaso bajo.
- Paso 2: Añade almíbar simple.
- Paso 3: Añade 6 oz de agua al vaso y remueve todo el contenido.
- Paso 4: Añade por encima el concentrado de café cold brew.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto café pones en un cold brew?
La cantidad de café es flexible dependiendo de una proporción de 1:8 de café a agua. Entonces, por cada 1 gramo de café, usa 8 ml de agua. Para un concentrado más fuerte, usa una proporción de 1:5, y para algo menos fuerte, prueba 1:10.
¿Cuál es la proporción de café y agua para el cold brew?
La proporción estándar es 1:8 para el cold brew.
¿Puedes usar café molido normal para el cold brew?
No puedes usar café molido normal. Esto hará que tu café frío tenga un sabor muy amargo y es posible que haya muchos sedimentos en la taza. Debes usar café molido grueso para hacer un cold brew.
¿Puedes hacer un cold brew con café caliente?
No puedes preparar cold brew con café caliente. Puedes preparar café helado metiendo el café caliente en la nevera, pero es posible que no tenga el mismo sabor ni la misma textura que el café estilo cold brew.
¿Hay que limpiar la cafetera de cold brew con regularidad?
Tanto si preparas café en una simple jarra como si utilizas un aparato específico, debes limpiar el recipiente después de cada uso para evitar que se acumulen aceites y sedimentos en su interior. Esto asegurará que tu café sepa fresco y limpio en todo momento.

